La evolución del consumo de contenido deportivo en plataformas digitales
En Perú el consumo de contenido deportivo cambió y el fútbol ahora se vive en múltiples pantallas. El fútbol ya no solo se por TV.
En Perú el consumo de contenido deportivo cambió y el fútbol ahora se vive en múltiples pantallas. El fútbol ya no solo se por TV.
El fútbol ya no entra a la casa solo por la televisión. En Perú, como en buena parte de América Latina, ahora también llega por el celular, por un recorte de video, por una transmisión en vivo, por el audio de un podcast o por una discusión que se arma en redes antes de que termine el partido. La experiencia deportiva dejó de ser un bloque cerrado de noventa minutos y se convirtió en una conversación continua.
Del partido televisado al fútbol permanente
Durante décadas, el consumo de contenido deportivo tuvo una lógica simple: había que esperar la transmisión, escuchar la previa, ver el partido y buscar el análisis al día siguiente. Ese orden se quebró. Hoy un hincha puede revisar la alineación en X, ver el calentamiento en Instagram, seguir el marcador en una aplicación, mirar los goles en clips de pocos segundos y escuchar el comentario posterior mientras vuelve a casa.
El cambio no es solo cultural; también responde a una infraestructura digital más extendida. En el cuarto trimestre de 2024, el 58,4 % de los hogares peruanos tenía acceso a internet, mientras que el 95,1 % contaba con al menos un miembro con teléfono celular. Además, el acceso a internet mediante celular llegó al 89,8 % de la población del país, un dato clave para entender por qué el deporte se consume cada vez más desde pantallas móviles.
El celular como tribuna portátil
El smartphone se volvió una especie de tribuna personal. No reemplaza al estadio ni borra la emoción de ver un clásico en pantalla grande, pero acompaña todos los momentos intermedios: la previa, el traslado, el entretiempo, el comentario con amigos, la repetición de una jugada polémica.
Ese uso intensivo se nota también en el tráfico de datos. Según OSIPTEL, el consumo promedio mensual de internet móvil en Perú llegó a 19,24 GB por usuario al cierre de 2024, un crecimiento de 11,34 % frente al año anterior y de 239,45 % respecto de 2019, cuando el promedio era de 5,67 GB.
En ese escenario, la forma de seguir el fútbol se volvió más íntima. Hay quienes ven el partido completo, pero también quienes lo acompañan con audio mientras viajan, trabajan o caminan por la ciudad. Por eso, marcas como Soundpeats aparecen dentro de una rutina muy concreta: escuchar una previa, una transmisión radial digital o un análisis posterior sin depender de una pantalla fija.
La Liga 1 y el salto hacia un ecosistema más fragmentado
El caso peruano tiene un punto de inflexión concreto: desde la temporada 2023, 1190 Sports asumió la comercialización global de los derechos audiovisuales de la Liga 1.
Ese movimiento consolidó una etapa en la que el fútbol local empezó a depender más de paquetes, señales especializadas, aplicaciones y acuerdos comerciales que de la transmisión abierta tradicional.
Clips, resúmenes y polémicas: el nuevo lenguaje del hincha
El fútbol digital no se consume siempre en partidos completos. Muchas veces se consume en fragmentos. Un gol de Alianza Lima, una atajada en la “U”, una declaración fuerte de un entrenador o una revisión del VAR pueden circular más rápido que el análisis formal del encuentro.
El Mundial de Qatar 2022 mostró la magnitud de este cambio. FIFA informó que el torneo alcanzó a 5.000 millones de personas a través de distintas plataformas y dispositivos.
En Reino Unido, BBC e ITV acumularon 111,72 millones de horas de streaming, mientras que en China la final tuvo más consumo digital que televisivo tradicional: 121,50 millones de horas por streaming frente a 94,10 millones en televisión lineal.
Periodistas, creadores y nuevas autoridades deportivas
Antes, el relato deportivo estaba dominado por medios tradicionales. Hoy conviven periodistas, exfutbolistas, streamers, cuentas tácticas, comunidades de hinchas y creadores que explican el juego desde miradas muy distintas. Algunos hacen análisis con datos; otros se apoyan en la memoria futbolera; otros construyen comunidad desde el humor o la opinión caliente.
Este ecosistema no eliminó al periodismo, pero sí lo obligó a moverse más rápido. La noticia ya no compite solo con otro medio: compite con capturas filtradas, vivos de Instagram, videos de TikTok y comentarios de usuarios que pueden instalar una tendencia en minutos.
Muchos programas deportivos dejaron de depender del horario radial clásico y pasaron a funcionar como contenidos disponibles a demanda. Ahí entran los podcasts, los vivos resubidos y los análisis que el usuario escucha cuando puede. El aumento de las ventas de auriculares JBL y de otras marcas de buena calidad responde a esa necesidad de seguir conectado al comentario deportivo sin estar mirando siempre la pantalla.
La experiencia sonora del fútbol
La imagen suele quedarse con todo el protagonismo, pero el deporte también se vive por el oído. El grito de gol, el ambiente del estadio, el relato, los silencios incómodos de una derrota y la discusión posterior forman parte de la experiencia. Para muchos hinchas, escuchar el partido tiene una carga emocional tan fuerte como verlo.
Los audífonos JBL, por ejemplo, se integran a esa rutina de consumo en la que el fútbol acompaña el día. Un usuario puede escuchar la previa de la selección peruana camino al trabajo, seguir una entrevista a un técnico durante el almuerzo o reproducir un análisis de la fecha por la noche. El contenido deportivo dejó de ocupar un solo momento y se repartió en pequeñas escenas cotidianas.
Esa misma lógica explica el interés por opciones como Soundpeats y su precio, especialmente entre usuarios que buscan dispositivos funcionales para consumir audio, video corto y transmisiones desde el móvil. La tecnología no reemplaza la pasión; la vuelve más portátil.
Una pasión que migró a nuevas plataformas
La evolución del consumo de contenido deportivo en plataformas digitales no cambió lo esencial del fútbol: la camiseta, el barrio, la rivalidad, la ilusión por el próximo partido. Lo que cambió fue el modo de estar cerca. Hoy el hincha peruano puede seguir a su equipo durante todo el día, desde cualquier lugar y en distintos formatos.
El fútbol ya no termina con el pitazo final. Sigue en el resumen, en el debate, en el audio, en el meme, en la estadística y en la opinión compartida. La pasión es la misma, pero ahora viaja más rápido, ocupa más pantallas y encuentra nuevas formas de hacerse escuchar.