Futbolperuano.com Lima Viernes, 07 / Ago / 2020

Fénix, el ventilador mecánico peruano que salva vidas creado por alumnos de la UNI

Ventilador mecánico “Fénix”: una historia de números y amor por el prójimo, donde el cielo es el límite.

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Ventilador mecánico “Fénix” es toda una realidad. Foto: Difusión.
Ventilador mecánico “Fénix” es toda una realidad. Foto: Difusión.

Nada, no había nada. Las noticias iban y venían, los muertos sumaban en cada jornada y las Unidades de Cuidados Intensivos no podían recibir ni un paciente más. Más allá de la impotencia que muchos podemos sentir frente a esta realidad que nadie buscó, siempre hay personas que ven en las calamidades una oportunidad. Y el solo hecho de saberse en capacidad de poder revertir esta situación, hizo que un grupo de muchachos – entre estudiantes y egresados – convirtieran las oficinas del Centro de Tecnologías de Información y Comunicaciones de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), en un laboratorio, una casa, un comedor y una cápsula de esperanza para miles de peruanos que hoy luchan contra el Covid-19.

“Nos juntamos por afinidad y por trabajo”, dice Michael Vera mientras evoca los primeros días metidos en las oficinas de la CTIC-UNI.

A mitad de marzo comenzaba la cuarentena y la ciudad se convertía literalmente en un cementerio de cemento. De pronto, como si un gigante hubiera detenido el tiempo, nada funcionaba, todo se había cerrado y la gente salvaguardaba su vida dentro de sus casas. La idea de fabricar un ventilador mecánico hecho por ellos mismos los impulsó a dejarlo todo y abocarse en la búsqueda de esa solución.

De la oscuridad sale la luz

“Cuando decidimos encerrarnos para crear el proyecto, muy pocos creyeron en nosotros. Fue nuestra Universidad la que nos dio todas las facilidades para utilizar sus ambientes y desarrollar el ambicioso proyecto. Había que aguzar el ingenio y apurarse”, recuerda, con algo de nostalgia, Nilton Ramos, otro de los jóvenes investigadores.

Mientras trabajaban, las noticias no eran nada halagüeñas: las Unidades de Cuidados intensivos se desbordaban y los ventiladores mecánicos eran insuficientes. La pandemia desnudó completamente nuestras carencias sanitarias.

Así, los ambientes del CTIC-UNI se convirtieron en una bullente tormenta de ideas, donde cada uno de los siete muchachos, todos ellos provincianos, ponía a disposición del proyecto parte de su sapiencia: Líder Valverde (instrumentación, sistemas de control e ingeniería mecatrónica) y Mijael Sánchez (economía, sistema de control, ingeniería física y eléctrica) se encargaron del equipo de Control; Michael Vera (producción, internet de las cosas, ingeniería física y de telecomunicaciones), Iván Rodríguez (desarrollo, interface digital e ingeniería mecánica eléctrica) y Nilton Ramos (validación, sistemas de control e ingeniería mecatrónica) se ocuparon del Equipo IOT-Interfaz. En tanto Jean Pierre Cholan (implementación, diseño mecánico e ingeniería mecánica y eléctrica) y Jafet Santivañez (coordinación y gestión, sistema neumático e ingeniería mecánica eléctrica), velaron por el Equipo de Diseño y Neumática.

Después de 130 días, Jafet Santivañez sonríe al recordar que al comienzo de la “encerrona creativa”, las ideas venían una tras otra.

“Dormiamos en la Universidad. Al inicio no había qué comer, todo estaba cerrado por cuarentena. Incluso los procesos de la Universidad se detuvieron, no se pudo subvencionar completamente el proyecto. No había movilidad, no había piezas, solo teníamos nuestra amistad y muchas ganas de sacar adelante el proyecto”, evoca.

Los ángeles sí existen

En el fragor de los días de inventiva, surge en la vida de estos siete chicos el Proyecto Yapay (Sumar, en quechua), un colectivo de ex alumnos de la Universidad de Ingeniería que se forma como una plataforma de colaboración entre distintos proyectos, canalizando el asesoramiento técnico de profesionales, intercambio de experiencias, networking, divulgación, contacto con proveedores, apoyo logístico y también económico.

Para los siete jóvenes, Yapay es un respiro a sus preocupaciones, pues su intervención en el proyecto les enseña que cuando se hacen bien las cosas, lo demás llega por añadidura. De esta manera, Yapay abre sinergias en el trabajo profesional de los ingenieros coordinando una serie de asociaciones con proyectos similares en el exterior. Además, obtiene para el equipo investigador el aporte de diversos equipos médicos de clínicas privadas que creyeron en el proyecto. Incluso se preocuparon por la parte logística de los chicos, proveyéndolos de documentos, transporte y hasta alimentos.

Con Yapay también llegaron los médicos intervencionistas que proporcionaron sugerencias en base a criterios específicos de nuestra realidad médica hospitalaria. “Teníamos reuniones diarias con médicos que utilizaban ventiladores mecánicos en su trabajo diario. Fue un aporte necesario y vital para construir el prototipo”, señala Jean Pierre Cholan.

Con el paso de los días, la experiencia ganada y el apoyo de entidades como la UNI y Yapay, el trabajo fue adquiriendo forma y, lo que al comienzo fue sólo la reunión entusiasta de un grupo de jóvenes para crear un proyecto, hoy es toda una realidad que ni ellos mismos pueden creerlo.

Nace “Fénix”, el ventilador “made in Perú”

Para llegar hasta el prototipo del “Fénix” (bautizada así a sugerencia del doctor Josef Vallejos, médico del Hospital Arzobispo Loayza, por ser símbolo de los galenos intensivistas), se tuvo que pasar hasta por cuatro predecesores: El prototipo uno, en base a una bolsa resucitable manual; el prototipo dos, apoyado en patentes Mindray Turbina; el prototipo tres, diseñado en base a un sistema Hamilton con compresor y, finalmente, el prototipo cuatro, construido con sistemas industriales y válvulas biomédicas con internet de las cosas.

“Todos estos prototipos nos llevaron a lo que hoy es el ventilador mecánico “Fénix”, máquina que consta de configuraciones digitales y manuales, además posee tres modos de ventilación: el Mandatorio Continuo (Presión y Volumen), Modo Espontaneo y Ventilación CPAP No invasiva. Gracias a su internet incorporado, el médico puede monitorear al paciente en forma remota”, añade orgulloso Iván Rodríguez.

La prueba de fuego del flamante ventilador fue el pasado 6 de julio, cuando fue puesto a disposición de un paciente Covid en la UCI del Hospital de Ate. Hasta allí llegaron los siete muchachos, orgullosos de su nuevo “hijo” de cómo fueron recibidos por el propio ministro de Salud. “Fue como un sueño. No lo creíamos. Lo que al comienzo fue una idea, una necesidad de ayudar a nuestros compatriotas, se convirtió en una realidad palpable. El “Fénix” estaba salvado una vida”, manifiesta emocionado Nilton Vera.

Hoy, estos incansables muchachos no sólo quieren fabricar más “Fénix” en serie, sino crear un instituto de ingeniería en la UNI. Evolucionar dispositivos médicos es el gran objetivo de este grupo de jóvenes peruanos. Para ellos, el cielo es el límite…

Características del ventilador "Fénix"

Una de las principales características del ventilador “Fénix” es su adaptabilidad al territorio nacional. Es decir, es una máquina hecha por peruanos para la realidad peruana. Nuestro país posee un territorio difícil de dominar y complicado de transitar: humedad, frío extremo, altura sin precedentes, calor agobiante y distancias prolongadas. Es decir, una geografía arisca e indomable, lo que hace complicado que cualquier aparato del extranjero pueda adaptarse.

Es precisamente esa particularidad la que hace del “Fénix” un ventilador “todo terreno”, preparado para operar en las Unidades de Cuidados Intensivos ya sea de Iquitos como de Puno, de Tacna como de Cajamarca, cumpliendo con su función a cabalidad tras recorrer en avión o helicóptero grandes distancias hasta llegar a su destino.

Otra de sus características es su bajo costo en comparación a otros ventiladores de alta gama importados. Marcas como Hamilton, General Electric, xxxxxx, entre otros, mantienen precios que oscilan entre los 30 a 100 mil dólares. El precio del “Fénix” no sobrepasa los 15 mil dólares, sin tener nada que envidiar a los ventiladores de alta gama provenientes del extranjero, con el agravante que muchos de estos aparatos no resisten las duras condiciones climáticas y de terreno que tiene nuestro país.

Hoy, el ventilador mecánico “Fénix” es toda una realidad. Está preparado para las siguientes funciones:

  • Ventilación invasiva y no invasiva
  • Ventilador de control mandatorio por volumen
  • Ventilador de control mandatorio por presión
  • CPAP en ventilación espontánea y asistida
  • Mixer para Fio2
  • Reclutamiento de 5 a 20 cmH2O (PEEP) (descartable)
  • Sistema de lazo cerrado por filtros antivirales
  • Partes industriales con norma FDA e ISO (robustez y calidad)

 

Redacción - Futbolperuano.com

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