Temblor hoy en Lima: sismo de 5.0 grados se registró este jueves 26 de febrero de 2026
Un temblor de 5.0 grados sacudió este jueves 26 de febrero la ciudad de Chilca, ubicada en la provincia de Cañete (Lima).
Un temblor de 5.0 grados sacudió este jueves 26 de febrero la ciudad de Chilca, ubicada en la provincia de Cañete (Lima).
Un movimiento sísmico de magnitud 5.0 en la escala de Richter, se registró este jueves 26 de febrero de 2026, a las 18:21 horas (23:21 GMT). El movimiento telúrico sacudió la región Lima, según reportó el Centro Sismológico Nacional.
REPORTE SÍSMICO
— Centro Sismológico Nacional (@Sismos_Peru_IGP) February 26, 2026
IGP/CENSIS/RS 2026-0105
Fecha y Hora Local: 26/02/2026 18:21:08
Magnitud: 5.0
Profundidad: 53km
Latitud: -12.44
Longitud: -77.06
Intensidad: IV-V Chilca
Referencia: 36 km al O de Chilca, Cañete - Lima
El temblor, con epicentro a 36 kilómetros al oeste de la ciudad de Chilca, en la provincia de Cañete, una de las 10 que conforman el departamento de Lima; tuvo una profundidad de 53 kilómetros.
El movimiento telúrico, con una intensidad de IV-V en la escala de Mercalli en Chilca, fue percibido no solo en la región de Lima, sino que también en ciertos sectores del departamento aledaño de Ica.
Distintos ciudadanos usaron sus redes sociales para reportar el temblor, el mismo que sorprendió a muchas personas que se encontraban en sus centros de labores.
Es importante resaltar que, a pesar de su regular magnitud, este temblor no generó una alarma de tsunami en el litoral peruano, según comunicó por redes sociales la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú.
Sin embargo, siempre hay que tener presente de que somos un país altamente sísmico y, por lo tanto, no estamos libres de ser afectados en algún momento por sismos de mayor magnitud en cualquier parte de nuestro territorio, recuerda el Instituto Geofísico del Perú.
En las últimas horas, los temblores en Perú han sido frecuentes en distintas localidades, como por ejemplo la región Lima, por lo que siempre se pide a la población guardar la calma y estar prevenidos para cuando estos ocurran. En ese sentido, la participación en los simulacros se convierte en una tarea clave y sobre todo obligatoria para minimizar todo tipo de pérdidas ocasionadas por los movimientos telúricos.