Juegos Parapanamericanos Lima 2019

Actualización: Sáb, 20 / Jul / 2019 12:45 pm
Futbolperuano.com Lima Vie, 19 / Jul / 2019 9:32 am

Lima 2019: los 10 deportistas más destacados en la historia de los Juegos Panamericanos

Conoce a los deportistas que marcaron un antes y después en los Juegos Panamericanos. Unas auténticas glorias panamericanas.

Thiago Pereira, un deportista único en su género (Foto: Puro Sporte)
Thiago Pereira, un deportista único en su género (Foto: Puro Sporte)

(EFE).- Desde Carl Lewis hasta Javier Sotomayor, desde Greg Louganis hasta Félix Savón, desde Teófilo Stevenson a Mark Spitz, la lista de primeras figuras del deporte mundial que pasaron por los Juegos Panamericanos incluye decenas de nombres legendarios de todas las épocas.

Sugar Ray Leonard, Joao Oliveira, Jefferson Pérez, Félix Sánchez, Arthur Ashe, Joaquín Capilla, Thiago Pereira, Irving Saladino, Jeffersson Pérez, Robson Caetano da Silva o Arturo Barrios se codean en los podios masculinos con Óscar Schmidt, David Robinson, Yoelbis Quesada, Michael Jordan, Rick Carey, Erick López, Ademar Ferreira da Silva, Carlos Mercernario o Robert Richards.

Entre ellos, estos diez dejaron en los Juegos una huella eterna:

THIAGO PEREIRA (Brasil)

El monarca absoluto de la historia de los Juegos Panamericanos es el nadador brasileño Thiago Pereira (Volta Redonda, 1986), que en sus cuatro participaciones ganó 23 medallas, quince de ellas de oro.

En su currículum también figura otra hazaña de la que puede presumir: en la final olímpica de los 400 m estilos de los Juegos de Londres 2012, en la que Pereira fue plata, se dio el lujo de batir al mismísimo Michael Phelps, que defendía el título.

Se estrenó en Panamericanos en la edición de Santo Domingo 2003, con solo 17 años, y se dejó ver con una plata y un bronce.

En Río 2007 se encumbró con seis oros, una plata y un bronce. Calcó el resultado en Guadalajara 2011 y en Toronto 2015 echó al saco tres oros más, todos en pruebas de relevos, una plata y un bronce. En total, 23 medallas, una más que el gimnasta cubano Erick López, el otro acaparador de medallas de los Panamericanos.

Las pruebas combinadas y de espalda le dieron el mayor número de éxitos a este nadador excepcional, que en varias etapas vivió y entrenó en Estados Unidos, sin adaptarse del todo, y que se retiró en 2017.

 

ERIC LÓPEZ (Cuba)

El segundo máximo medallista de los Panamericanos, el gimnasta cubano Eric López, ganó una medalla menos que el nadador brasileño Thiago Pereira pero las suyas son más valiosas: 18 son de oro, frente a las 15 de ese metal que posee Pereira.

López, nacido en 1972 en La Habana, no desaprovechó la oportunidad que le brindaron los primeros Panamericanos disputados en su ciudad. Ganó en 1991 medalla de oro por equipos, en el concurso completo individual, en salto y en barras paralelas y añadió una plata en anillas.

En Mar del Plata 1995 renovó laureles en concurso completo y paralelas y sumó oro en caballo con arcos. Ganó también plata en anillas y por equipos.

No solo se superó en Winnipeg 1999, donde fue oro en equipo, concurso completo, caballo con arcos, anillas y paralelas y plata en barra, sino que en Santo Domingo 2003, ya con 30 años, brindó a su equipo otros seis trofeos dorados: equipo, concurso completo, caballo con arcos, anillas, salto y paralelas.

López fue bronce en paralelas en los campeonatos del mundo de 2001, lo que le convirtió en el primer gimnasta latinoamericano en pisar un podio mundialista.

Se retiró en 2004 y es juez y entrenador.

 

ÓSCAR SCHMIDT (Brasil)

El hombre que ha metido más canastas desde que James Naismith inventó el baloncesto en 1891 es brasileño, se llama Óscar Schmidt, le apodaron 'Mano santa' y protagonizó en los Juegos de Indianápolis 1987 una de las hazañas más memorables de la historia de los Panamericanos: conducida por él, la selección de Brasil endosó a la de Estados Unidos la primera derrota de su historia en casa.

Brasil se impuso por 115-120 . Nunca antes los norteamericanos habían encajado más de 100 puntos. Entre los anotadores brasileños, el primero fue Schmidt con 46 tantos, 35 de ellos en una segunda parte gloriosa.

"Schmidt hizo un despliegue defensivo que pocos podrán olvidar", dicen los anales de la Federación Estadounidense de Baloncesto.

Ocho años antes, en San Juan 1979, 'Mano santa' ya había logrado otra medalla panamericana. En ese caso, de bronce.

Schmidt se retiró en 2004 tras haber sumado en partidos oficiales 49.737 puntos, 1.093 de ellos en Juegos Olímpicos, también más que nadie. Participó en cinco de ellos, desde Moscú'80 hasta Atlanta'96.

El día de su despedida se definió como "un llorón" de 2,05 m de altura, capaz de verter "cataratas de lágrimas" cuando se emociona.

 

CARL LEWIS (Estados Unidos)

Tres medallas ganó 'el hijo del viento' en los Juegos Panamericanos. En la edición de San Juan 1979, con solo 18 años y aún sin historial olímpico, el estadounidense (Birmingham, 1961) se hizo con el bronce en salto de longitud con marca de 8,13 m, superado por el brasileño Joao Carlos de Oliveira (8,18), por entonces récord mundial de triple salto, y por el cubano David Giralt (8,15).

Para sus siguientes Panamericanos, en Indianápolis 1987, Lewis ya tenía cuatro oros olímpicos de los nueve que ganaría y optaba a ser considerado el mejor atleta de todos los tiempos. En Indianápolis sumó dos victorias, en 4x100 m y en longitud, en esta disciplina con una marca soberbia de 8,75 m que pervive como récord de los Juegos.

 

JAVIER SOTOMAYOR (Cuba)

Un año después de proclamarse campeón mundial júnior de salto de altura, Javier Sotomayor se estrenó en Juegos Panamericanos en la edición de Indianápolis 1987 con la medalla de oro que le proporcionó un intento de 2,32 m.

En 1988 batió por primera vez el récord mundial, con un salto de 2,43 en Salamanca (España), y al año siguiente le sumó un centímetro más en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Juan.

Como monarca del salto de altura, fue uno de los protagonistas de los Panamericanos de La Habana 1991, en su isla (nació en Limonar en 1961), donde repitió metal dorado con 2,35 m. Ya era también por entonces subcampeón mundial absoluto.

En 1992 se proclamó campeón olímpico en Barcelona con 2,34, lejos de su marca. Pero en julio de 1993, también en Salamanca, estableció un nuevo récord mundial con 2,45, registro inigualado hasta la fecha de hoy.

Mar del Plata 1995 fueron sus terceros Panamericanos y le dieron su tercer oro continental con un salto de 2,40.

En su cuarta participación, en Winnipeg 1991, se colgó otro oro (2,30 m), pero... pocos días después dio positivo y fue descalificado.

Tras cumplir su sanción, llegó a tiempo de ganar una plata olímpica en Sydney 2000.

 

CARLOS MERCENARIO (México)

Cuatro Juegos Panamericanos disputó Carlos Mercenario y en los cuatro pisó el podio este marchador nacido en Ciudad de México en 1967.

Debutó con oro en Indianápolis 1987 en los 20 km marcha. Repitió metal en 1991, aunque en los 50 km, y en 1995 volvió a hacerlo con una marca de 3h47:55 que rebajó en casi once minutos el anterior récord de los Juegos.

También en la distancia larga se colgó una plata en 1999, superado por su compatriota Joel Sánchez. Un juez propuso, sin éxito, que se le descalificara por hablar en carrera con su entrenador. Mercenario dijo después: "Se ha hecho justicia, porque habría sido un auténtico robo. Cuando llevo treinta o cuarenta kilómetros de carrera no estoy para platicar mucho"

Estas cuatro medallas panamericanas son solo una parte de la larga lista de éxitos de Mercenario, entre los que merecen un lugar destacado su plata olímpica en Barcelona'92 y sus tres títulos mundiales: en 1991 en los 50 kms y en 1993 tanto en los 20 como en los 50.

 

 

TEÓFILO STEVENSON (Cuba)

Considerado uno de los mejores boxeadores de la historia, el cubano Teófilo Stevenson (Puerto Padre, 1952 - La Habana, 2012) hizo preceder cada uno de sus tres oros olímpicos por una medalla en Juegos Panamericanos.

Empezó con un bronce en Cali 1971, antes del título olímpico en Múnich'72. Siguió con un oro en México'75, antesala del que ganó en Montreal'76, y cerró su cupo panamericano con la victoria en San Juan 1979, un año antes de la que firmó en Moscú 1980. Siempre en el peso pesado.

Entre Montreal'76 y San Juan 1979, tentado por el suculento dinero del profesionalismo, Stevenson pronunció su famosa frase: "¿Qué es un millón de dólares comparado con el amor de ocho millones de cubanos?".

 

 

MARK SPITZ (Estados Unidos)

Los Panamericanos de Winnipeg 1967 fueron la puerta de entrada de Mark Spitz a la élite del deporte mundial. Ganó entonces cinco medallas de oro, en 100 y 200 m mariposa y en los relevos 4x100 y 4x200 libre y 4x100 m estilos.

El éxito repentino desorientó al nadador de Modesto, California (1950), que expresó con cierta prepotencia sus planes para los Juegos Olímpicos del año siguiente: "En México ganaré seis pruebas". Solo ganó los dos relevos libres y añadió una plata y un bronce en pruebas individuales. Lo consideró un fracaso, si bien cabe alegar en su defensa que padecía dos enfermedades: una amigdalitis severa y la envidia de sus compañeros, entre los que no tenía "ni un solo amigo".

Aprendió la lección, se operó de anginas, cambió de entrenador y en los olímpicos de Munich'72 ganó siete medallas de oro históricas. No participó en más Juegos Panamericanos.

 

JEFFERSON PÉREZ (Ecuador)

Único deportista ecuatoriano que ha ganado medallas olímpicas, oro en Atlanta'96 y plata en Pekín 2008 en los 20km marcha, Jefferson Pérez (Cuenca, 1974) fue un atleta inusualmente regular, que se coronó tres veces campeón mundial y una más subcampeón y que se mantuvo en el podio durante cuatro ediciones de los Juegos Panamericanos.

Mar del Plata 1995 le dio su primer oro continental, gracias a la descalificación, ya superada la línea de meta, del entonces plusmarquista mundial de los 20 km, el mexicano Bernardo Segura. Pérez dedicó el triunfo a sus compatriotas "en unos momentos difíciles", dijo en referencia a la recién concluida Guerra del Cenepa con Perú.

Cuatro años después, en Winnipeg, Segura se tomó la revancha y ganó el oro con récord de los Juegos. Jefferson Pérez terminó tercero. Y volvió a acordarse de sus paisanos y,esta vez, de sus desavenencias domésticas: "Guayaquil, Ambato, Quito...¡Unámonos!. Tenemos que ser un sólo país porque todos somos uno".

En Santo Domingo 2003 se refrendó como única alternativa a la marcha mexicana con un nuevo oro. Segura fue segundo. Esta vez sus palabras fueron de agradecimiento: "Para venir a estos Panamericanos tuve el apoyo de muchas organizaciones de Ecuador. Todos trabajaron para Jefferson Pérez y éste es el resultado".

Revalidó el título en 2007 en Río, adonde México envió una delegación de segunda fila, ante la inminencia de los campeonatos del mundo. El de Cuenca, en cambio, destacó que para él los Juegos eran importantes: "Siempre quiero que mi país sea campeón". Su calidad era tan grande que no necesitaba dosificarse: un mes y seis días después logró en Osaka un tercer oro mundial sin precedentes.

En marzo de este 2019 hizo gala de su compromiso con su gente al presentarse a las elecciones a alcalde en su ciudad natal por el movimiento ciudadano Renace. Fue el segundo candidato más votado, con un 22 % de apoyos.

 

 

JOAQUÍN CAPILLA (México)

Primer mexicano en ingresar en el Salón de la Fama de la Natación Mundial, gracias a sus cuatro medallas olímpicas entre 1948 y 1956, Joaquín Capilla (Ciudad de México, 1928-2010) fue el precursor de la fructífera escuela mexicana de clavadistas.

En Panamericanos ganó todas las pruebas en las que participó: trampolín y plataforma tanto en los Juegos de Buenos Aires 1951, los inaugurales, como en los de México 1955. Fue el único no estadounidense en cada uno de esos podios.

Tras los Olímpicos de Melbourne 1956 el deporte pasó a un lado en la biografía de Capilla, en beneficio de la vida social y la diversión con celebridades de todo tipo. Cayó en el alcoholismo ("Los periódicos ya no hablaban del campeón olímpico, sino del borrachazo de Capilla", diría años después), se arruinó y estuvo al borde del suicidio. Aunque se rehabilitó, el máximo medallista olímpico mexicano de todos los tiempos murió en el olvido. "Todos me ayudaron a ser campeón olímpico, pero nadie me enseñó a dejar de serlo para poder vivir", afirmó poco antes de su muerte. EFE

 

Natalia Arriaga (EFE) - Futbolperuano.com

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