Eurocopa

Por: Jorge Cruzalegui • Futbolperuano.com

Francia sigue fijo en la Eurocopa 2024 y despide a Portugal de la competencia

Francia se impuso por la tanda de los penales a Portugal y jugará semifinales.

Actualización
Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé. Foto: Facebook UEFA EURO 2024
Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé. Foto: Facebook UEFA EURO 2024

Francia se impuso por la tanda de los penales a Portugal y jugará semifinales.

Luego de un empate sin goles en tiempo reglamentario y en el añadido; Francia sacó a relucir su 'título de candidato' en la Eurocopa 2024 y se impuso por la tanda de los penales (5-3) a Portugal de Cristiano Ronaldo. Ahora los galos enfrentarán en semifinales a España.

El martes en Múnich, los franceses se medirán en la penúltima ronda de la competición a España, que unas horas antes se impuso en la prórroga (2-1) a la anfitriona Alemania.

Un 'enmascarado' más que feliz

Marcado por la fractura de nariz sufrida en el primer partido contra Austria, enmascarado y condicionado desde entonces para poder seguir en competición, Kylian Mbappé resiste en la Eurocopa, rumbo a las semifinales contra España, aún por debajo de las expectativas, con un golpe de nuevo en el rostro con el que salvó un cabezazo de Bruno Fernandes y cambiado, con hielo, al descanso de la prórroga.

En su partido conectó dos tiros, demasiado centrados, también inquietó alguna vez al guardameta Diogo Costa, que se estiró para repeler un centro suyo, pero se quedó sin goles, sin la incidencia que necesita Francia de su mejor futbolista, que ha promovido quince de los últimos 21 triunfos del grupo de Didier Deschamps, aún superviviente en el filo de la Eurocopa, ganador en la tanda de los penaltis porque nadie falló. No tiró Mbappé.

Campeón del mundo en 2018, subcampeón del planeta en 2022, la Eurocopa sigue pendiente para el fenómeno francés, capitán en Alemania 2024 por primera vez en una gran competición por los 'bleus', por su liderazgo, por su personalidad, porque es el mejor de todos y por su proyección hacia el futuro del equipo de Francia, con tan solo aún 25 años, pero ya con 48 goles en 93 partidos con su selección, aparte de haber dado otros 28 tantos.

Diez dianas y doce asistencias corresponden a sus 21 duelos amistosos; siete goles y tres pases decisivos a sus 15 choques en la Liga de Naciones; 12 aciertos corresponden a sus 14 encuentros a lo largo de dos Mundiales, en los que añade dos centros de gol más; doce tantos más (más ocho asistencias) a sus 13 partidos de clasificación europea; y seis a sus doce compromisos previos a las citas mundialistas... Pero tan solo uno, uno solo, a sus dos fases finales de la Eurocopa. No marcó en 2021. Tan solo una vez hasta ahora en 2024. Llamativo.

La anterior edición, con su penalti fallado en la tanda definitiva ante Suiza en los octavos de final, terminó mucho antes de lo previsto. No batió la portería contraria. Ni en la victoria por 1-0 ante Alemania. Ni en los empates posteriores contra Hungría (1-1), Portugal (2-2) y Suiza (3-3, 4-5 desde los once metros, porque precisamente fue el único que erró su tiro), por más que dio una asistencia en aquel encuentro, del que se fue cabizbajo, sin consuelo.

Alemania 2024 abre un nuevo horizonte. Otra oportunidad. Tres años después, más experto, más importante, entre los mejores del mundo sin ninguna discusión, a punto de emprender su nueva aventura en el Real Madrid, goleador en 256 ocasiones en 308 compromisos con el París Saint Germain y al frente del equipo más favorito: Francia.

También devorado por la propia falta de efectividad y fútbol de su conjunto, sostenido por su defensa, irreconocible en los últimos metros. Por Mbappé, pero también por Antoine Griezmann, desfigurado fuera cuál fuera su posición. Ni como jugador total en el medio campo ante Austria ni como delantero ante Países Bajos ni como extremo derecho ante Bélgica ni como media punta contra Portugal. Lejos de su versión más incontestable.

Tampoco está siendo el torneo de Marcus Thuram, reubicado como delantero, pero sin tino ni goles en Alemania 2024. Ni de Ousmane Dembele. Pero nadie, quizá, asume tanta responsabilidad ni tanta presión ni los focos tan encima como Mbappé, porque su dimensión futbolística parecía ilimitada, a una altura sobrenatural.

Ni siquiera en el primer partido, que Francia ganó por él, sin discusión, porque provocó el centro atrás que magnífico con el 0-1 el fatal despeje del defensa austriaco Maximilian Wöber, fue el Mbappé de siempre, antes de fracturarse la nariz en los instantes finales por un golpe en el hombro de Kevin Danso cuando intentó un testarazo dentro del área.

No jugó contra Países Bajos, en el banquillo, sin riesgos. Sí lo hizo contra Polonia, cuando anotó su único gol de penalti, aunque dispuso de variadas ocasiones, y también en los octavos de final contra Bélgica, inconstante, con alguna esporádica acción, como ocurrió también en cuartos ante Portugal, con dos remates centrados, con un centro amenazante, con una velocidad brutal, con una potencia incontenible... Pero aún sin gol. Ahora, en las semifinales viene España. Mbappe sólo ha ganado tres de sus diez encuentros en la Eurocopa. EFE

PREVIA

Entre la memoria del éxito o del fracaso que despierta la final de 2016, Francia y Portugal se enfrentan este viernes desde las 14:00 horas (19:00 GMT) en un desafío total en los cuartos de final de la Eurocopa 2024, favorito contra favorito, con el duelo de los duelos del torneo: Cristiano Ronaldo frente a Kylian Mbappé. SEGUIR EL MARCADOR.

Es la última ocasión para el astro luso, ante su despedida de la Eurocopa en Alemania, con el objetivo único de ser campeón a sus 39 años. Ya lo fue en París, en aquella final de 2016. No hay términos medios ni para él ni para Portugal. Tampoco para Francia ni para su estrella, ante su segunda oportunidad, aún presente el penalti que falló en la última eliminación de su equipo en la edición anterior, en los octavos de final ante Suiza.

Mbappé contra 'su' invencible Cristiano Ronaldo; enfrentados ante el gol y ante dos estupendos guardametas, Mike Maignan y Diogo Costa, dentro de la secuencia de duelos colectivos e individuales por todo el terreno, en cada línea, de alto voltaje y suma importancia. Cada detalle cuenta entre dos conjuntos tan preparados.

La vertiginosa banda izquierda Nuno Mendes-Rafael Leao contra el momento de Julen Kounde y la destreza global de Antoine Griezmann. O el fútbol de Bruno Fernandes y Vitinha, su agilidad, su visión, su creación, contra la fuerza de Aurelien Tchouameni, la omnipresencia de N’Golo Kante y la titularidad, quizá, de Eduardo Camavinga, que opta al hueco que deja la sanción de Adrien Rabiot.

El desborde de Mbappé contra Joao Cancelo. El ingenio de Bernardo Silva contra la velocidad de Theo Hernández, advertido por cómo le buscó la espalda Yannick Carrasco con Bélgica el pasado lunes. La jerarquía de Pepe y Rubén Dias contra Marcus Thuram… Y, otra vez, Mbappé. Y el momento de William Saliba y Dayot Upamecano contra la ambición de Cristiano Ronaldo.

No hay futuro en la Eurocopa 2024 ni consuelo para el perdedor del choque en el Volksparkstadion de Hamburgo, el centro del mundo del fútbol por un día para someter a una prueba de fuego, exhaustiva, imprescindible, a los dos mejores equipos del presente continental, más por nombres y por apariencia que por desempeño en Alemania 2024, por donde circulan entre más dudas que certezas.

Bien podría haber sido una final, pero hoy es ‘solo’ un cuarto, porque Francia trastabilló en la primera fase, empatada por Polonia y Países Bajos y ganadora por la mínima frente a Austria, primero, y Bélgica, ya en octavos de final, después. Sigue en liza en una versión distante de su mejor aspecto. Y eso la traslada a un lugar todavía más amenazante por su capacidad, por esa presunción de que en algún momento despertará.

Portugal sí fue primera de grupo. Dentro de la previsión más acorde a su nivel. Pero tampoco convence. El 0-3 a Turquía fue lo mejor que ha hecho en esta edición del torneo. Derrotada por Georgia después, en octavos estuvo al límite frente a Eslovenia, hasta la irrupción de Diogo Costa, salvador antes y en los penaltis.

El déficit está en ataque. Es evidente en Francia, que remató 69 veces para acertar tan solo en una por méritos propios (de penalti de Kylian Mbappé). Los otros dos goles fueron en propia puerta. Ya nadie esconde la preocupación en el equipo galo, inicialmente conforme con crear ocasiones, pero ya alertado porque la tremenda ineficacia, personificada en su línea más potente de todas, liderada por Mbappé, es un lastre en la actualidad.

El único gol del nuevo delantero del Real Madrid, condicionada su visión periférica por la máscara desde la fractura de nariz que se produjo ante Austria, causa estrés en Francia. También su inconstancia ante Bélgica. Lo necesita el conjunto galo para ser capaz de todo. De sus últimas 21 victorias, él fue decisivo en 15.

Pero no es solo él. También es Antoine Griezmann, desdibujado, goleador tan solo dos veces en sus últimos 32 choques con el equipo ‘bleu’, ni tan jugador total ni tan definitivo como se intuía en esta Eurocopa. Él sintió la frustración de aquella final perdida en 2016 contra Portugal en París. Tiene una revancha pendiente.

Tampoco Portugal se siente a su altura en el ataque. Mientras Cristiano Ronaldo insiste en el gol, con 20 remates aún sin solución, por primera vez en una fase final de una gran competición sin un solo tanto a estas alturas (ha jugado cinco Mundiales y seis Eurocopas, incluida la actual), su equipo atraviesa ya cuatro horas de juego sin batir la portería contraria, desde la asistencia de CR7 a Bruno Fernandes en el 0-3 a Turquía. EFE

ALINEACIONES CONFIRMADAS

  • PORTUGAL: Costa; Mendes, Dias, Pepe, Cancelo; Fernandes, Palhinha, Vitinha; Leao, Silva y Cristiano Ronaldo.
  • FRANCIA: Maignan; Koundé, Upamecano, Saliba, Hernández; Kanté, Tchouaméni, Camavinga; Griezmann, Kolo Muani y Kylian Mbappé.